Info ONGComparteix aquesta pàgina

16 setembre 2019

La Vida en llamas
EntrePobles

La Vida en llamas

Hoy me inunda la rabia, el dolor y la desolación. La Amazonía se quema, la Chiquitanía está herida de muerte y bajo el fuego se queman también una parte de nuestras esperanzas para Bolivia y el mundo.

Fuente: Entrepobles

Por Elizabeth Peredo Beltrán (Bolívia)

Hoy me inunda la rabia, el dolor y la desolación. La Amazonía se quema, la Chiquitanía está herida de muerte y bajo el fuego se queman también una parte de nuestras esperanzas para Bolivia y el mundo.

No se si estos sentimientos se puedan transformar en algo mejor. Por el momento solo duele y produce una amargura líquida que brota por los ojos aunque no quiera. Este sentimiento de dolor profundo se junta como un río amargo al malestar cotidiano de respirar un aire envenenado de las ciudades, de tomar agua insegura y frágil, del riesgo de alimentos contaminados con químicos …, esa noción de vulnerabilidad que parece acompañarnos cada vez más y que se suma al horror de los crímenes contra las mujeres, la trata de niños y niñas, de ver que la violencia y la ideología machista van ganando terreno, de ver el teatro surrealista y cínico de los políticos pendiendo como una estaca del absurdo sobre nuestras cabezas. De sentirme cada vez más presa de decisiones ignorantes, estúpidas y arbitrarias sobre nuestras vidas; sobre mi vida y la de los seres que amo.

Nos hemos convertido en víctimas de un poder que se impone a fuerza de decretazos y de chistes grotescos; que nos envuelve con discursos reivindicativos de una nación que ya no existe más, porque se ha fundido con el gran capital, con su deseo de poder absoluto, con su ideal de crecimiento infinito, con sus ansias de modernidad ególatra y falocéntrica y que transpira una subjetividad inundada de ignorancia, ambición e impostura. Un poder que diseña los paisajes de despojo en la comodidad de un sillón mullido y en vuelos caros en helicópteros de uso privado. Una realidad “producida” en la modorra de esa vida desacoplada de la vida. Porque la ignorancia y el poder del capital es obsceno y en su deseo ordena el disciplinamiento y el control sobre los cuerpos, “sobre todos los cuerpos”, como dice Eliane Brum, los de las mujeres, de los hombres, de los niños, de los ríos, de las aguas, de las selvas, de sus animales, de la tierra.

Quisiera creer que la rabia y el dolor son hoy una pequeña esperanza porque nacieron de la empatía con esa territorialidad extendida y dolorosa que nos llega desde la Chiquitanía. Miles de animales calcinados, miles de personas afectadas, millones de árboles consumidos. Más de medio millón de hectáreas hechas ceniza. Nuestra Casa Grande en llamas.

La destrucción sin remedio del bosque chiquitano y de la Amazonía por causa de la deforestación nos condena a una muerte lenta por si no lo saben quienes nos llevaron a esta situación límite. El bosque, el Gran Chaco Chiquitano y la Amazonía es una fuente de vida porque asegura los ciclos de la biodiversidad, del agua, de la purificación del aire enrarecido del planeta. El Amazonas es una fuente generosa y mágica de agua y humedad para el continente porque sus árboles la producen en forma de vapor en nubes que vuelan hacia otras regiones con el viento llevando lluvia, ternura y vida a la tierra. Antonio Nobre, estudioso apasionado del Amazonas, afirmaba hace un tiempo que estas “nubes voladoras” producto de la magia y generosidad de los árboles podrían estar en peligro por efecto de la deforestación y que este gran pulmón de aire y vitalidad podría comenzar un proceso de autodestrucción irreversible si el tamaño de la deforestación pasaría de cierto límite.

Ese don de la tierra -invisible como los pueblos indígenas que cuidan y protegen el bosque, invisible como el trabajo de las mujeres para cuidar la vida, invisible como la fuerza y el valor de la gente para colaborar- ha sido destruido. Las decisiones de Morales y García Linera, en el caso boliviano, han conducido a una depredación del territorio y del tejido social inéditas. Sus apuestas por el etanol, su permisividad con los transgénicos y la consecuente expansión de sus cultivos, su estímulo a la ganadería a gran escala para la exportación de carne a la China, sus normas para ampliar frontera agrícola para pequeños productores, sus políticas para ampliar la frontera gasífera y petrolera en la selva y hasta incluso considerar el fracking como alternativa y, como corolario, la aprobación de la Ley 741 y el Decreto 3973 que autoriza las “quemas controladas” han sido acciones críticas que en su dinámica han conducido al desastre.

Nunca antes como ahora hemos vivido tanta violencia contra la Naturaleza. Y sus gestores no son conscientes de ello. Es ahí donde reside el mayor peligro: en la ignorancia del daño y destrucción producidos por una acción propia; en la falta de límites alojada en la cultura de la impunidad que sostiene a la burocracia del Estado Purinacional, aquello que Hanna Arendt llamaría la “banalidad del mal”.

Hemos estado viviendo adormecidos: “algo nos pasa” dice la gente “ya no reaccionamos”; “antes un solo grito detenía a los impostores, iniciaba la rebelión”. Hoy nos superan los mecanismos de un poder que crece impune con los altavoces de la parafernalia populista. Después de que ya casi todo está destruido, los principales responsables de esta tragedia elaboran una postverdad al estilo Hollywood para reacomodar las fichas de su tablero. Antes que el fuego, la espectacularidad del Supertanker llegando salvador a la pequeña aldea se convierte en el protagonista principal. El “cambio climático” empieza a bailar en la boca de los negacionistas y no tendrá consecuencia alguna.

Pero la historia puede ser implacable y Morales será recordado desde hoy y para siempre como el mayor depredador indígena de la Amazonía y el Chaco. Esta tragedia provocada por su ambición política y económica autoreferencial y autoritaria tiene que ser documentada, explicada a las siguientes generaciones. Tiene que ser nombrada para aprender que lo poco que quede se debe CUIDAR, restaurar, proteger. Para saber que lo que cuenta no es el intelecto impostor que maquilla la injusticia y la destrucción con palabras como las de García Linera, sino la conciencia de los límites, de saber que el fuego quema, que la falta de agua mata, que el machismo denigra, que la violencia destruye, que la ambición y el cálculo político corrompen, que el exceso de tiempo en el poder es malsano y puede llegar a ser criminal.

Necesitamos límites, nos dice la teóloga ecofeminista brasileña Ivone Guebara, y creo que la conciencia de estos límites tiene que ser construida con amor, pero también con rebeldía y desobediencia, con la fuerza de la indignación que nace de un “ethos” del cuidado de la vida, hoy ausente en los gobiernos de nuestra América. No sé si aún estemos a tiempo.

Tal vez la única esperanza está en nuestros cuerpos que tienen la cualidad de la memoria, del movimiento, de la interconexión autoreflexiva y relacional. Hoy la única rebelión posible es la del cuerpo en conexión con la naturaleza, una alianza con las otras especies y los seres que nacieron junto a los humanos y se convirtieron en cautivos de la racionalidad capitalista patriarcal y ecocida. Nuestros cuerpos tienen sentimientos y pueden transformarlos desde la sensación de opresión e inmovilidad a que conduce el miedo a la sensación de rebeldía y búsqueda de nuevos horizontes desde la tierra. Desde esa tierra dulce que, aún quemada y dañada de muerte, arropa los cuerpos de árboles y animales sacrificado; y contiene las cenizas que –en el dolor profundo de nuestro ser- están moviendo una conexión vital en nuestras aguas internas: la mente, los sentimientos y el corazón.

Algo que, por supuesto, no entenderán nunca los jerarcas del despojo.

Elizabeth Peredo Beltrán, investigadora boliviana, activista y experta en temas de sindicalismo, cambio climático y transformación social.

setembre 2019

LMXJVSD
26 27 28 29 30 31 ESCUELA DE PADRES: herramientas para una educación coherente 1
2 3 4 Concentración DÍA GLOBAL DE ACCIÓN POR LA AMAZONÍA 5 6 Presentacion de la canción "AGUA" en el concierto de Los Elefantes 7 8
9 Video Fórum Hacia una ayuda humanitaria sostenible: Atención a 125 familias damnificadas por la erupción del volcán de fuego en Guatemala. 10 11 CONCENTRACIÓN Por el Derecho a la Sanidad Universal 12 13 Tomas las plumas y los teclados: periodismo ciudadano 14 15
Congreso Internacional sobre Justicia Climática los días 24 y 25 de octubre 16 Tallers de Artivisme per a fer les pancartes de la Vaga del 27 de setembre 17 Taller experiencial: La certesa de la crisi climàtica, comuniació, propostes i accions 18 19 Formación Interna: Transformación digital en las ONGD. Herramientas colaborativas en la nube. 20 21 22
23 Concentració pel tancament del Centre de Internament de Extrangers CIE 24 Curso gratuito de teatro social para el desarrollo sostenible en Alicante 25 26 8ª Edición de BIOCULTURA en Valencia 27 Conferencia "Sostenible, igualitario y justo. Consume local, consume Palestina" 28 Concierto Solidario del Cor de la Canyada a beneficio de la ONGD ASOL 29
30 1 2 3 4 5 6

CERCADOR D'ACTIVITATS


DATES:

CATEGORIES

ONGD I COL·LABORADORS:

#27S #HUELGAMUNDIALPORELCLIMA

FESTIVAL DE BENVINGUDA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA PER A POBRESA ZERO

1ª EDICIÓ PREMIS COOPERACIÓ CVONGD

COMO COLABORAR CON EL #CASOBLASCO

OPERACIÓ RUBIK: RECURSOS EDUCACIÓ PER A LA CIUTADANIA GLOBAL

MANUAL DE ESTILO DE LA CVONGD #ERESPARTEDELACOORDI

MAPA PETERS: EL MÓN EN UNA DIMENSION MÉS REAL